Amigos de la Montaña del Porma
 
 

Está situado a 1.147 metros en la parte alta del valle de Ferreras. Pertenece al Ayuntamiento de Vegamián, a 5 kilómetros, partido judicial de Riaño a 30 kilómetros, y al obispado y provincia de León.

Limita al norte con altas sierras comunes con Puebla de Lillo y Camposolillo, al este con Utrero, al sur con Quintanilla y al oeste con Tolibia de arriba.

Sus términos principales son: Majadas de las plantillas, puerto y pico de Pigot, donde estuvo un fuerte durante la guerra de Liberación, primero lo tuvieron los rojos para vigilar todo el valle y después lo tomaron los nacionales, y allí estuvieron mucho tiempo para dominar el valle de los Arguellos; puerto de Ferreras, La sagora, Cerredos, el puerto de las casas, majada de la peña, mata grande, él hayedo, la friera, peña forcada, peña del aparejo, eras del río y peña de ruaños, entre otros.

El pueblo está dividido en dos barrios, el de arriba y el de abajo.

Tiene escuela mixta con casa para el maestro y luz eléctrica.

Es titular de la parroquia San Miguel. Es rural de segunda y pertenece al arciprestazgo de Lillo y Peñamián; es de patronato del Duque de Uceda.

La iglesia está situada en el barrio de arriba, es de mampostería, con una nave de bóveda en la capilla mayor y el armazón de madera; tiene espadaña y dos campanas. Se terminó en 1817, con a piedra del antiguo castillo, y se pago con la venta de algunas fincas parroquiales. Es de las mejores de la montaña. Don Malaquias Alonso y D. Aníbal Rodríguez la han reparado.

La fiesta principal es el Santo Cristo de los Afligidos, al que tienen mucha devoción, no solo los del pueblo, sino en toda la montaña. Se celebraba antes el 16 de julio, luego el 18 y ahora el 21.

Al Santo Cristo acudían en todas sus necesidades en los pueblos del contorno.

PRODUCCIONES:

Conservan arrendado el puerto de Pigoz y antes se arrendaban cuatro, que eran Cantarín, Pico Pandillos, Puerto las Casas y Pigoz, y por ellos pagaban 2.800 reales y además debían dar al pueblo, para el San Miguel, dos ovejas, dos cantaros de vino y media fanega de pan cocido, para que el pueblo celebrara la fiesta, a la que debían acudir invitados por el presidente de pueblo. Esta invitación solemne se hacia el DIA 16 de agosto, DIA de San Roque, al salir de misa.

En un sitio que llaman la cruz de los caminos, nace una fuente de aguas calientes, y los antiguos remansaban este agua para hacer andar un pisón para pisar el sayal. Más abajo y cerca del pueblo, existía el molino cimero, dedicado a moler ayunos para sacar aceite de arder, y a la izquierda había antes un gran hayedo.

Al llegar a las huertas de la Foz, había un molino arinero propiedad de don Julián Fernández y otros vecinos que molían su cosecha de centeno.

HISTORIA.

En la época medieval se llama a este pueblo, en distintos documentos, Rivulo de Kavia, Rió Kandiu, Rió de Kayo y Ruicayo, para llegar por fin al actual Rucayo.

En el siglo pasado este pueblo dio un gran contingente a la emigración hacia Sevilla, y algunos como Don Manuel Fernández, llegó a ser Alcalde de Sevilla. Las familias idas allá hace dos generaciones fueron: Vicente Zapico, Bernardo Reyero y los Fernández y Arenas.

En la Guerra de Liberación tuvieron que evacuar el pueblo, y muchos vecino bajaron a Vegamián, donde estuvieron del 4 de diciembre de 1937 hasta octubre de 1.939.

En el censo de Floridablanca del 1.786 le da 158 habitantes.

En el censo de 1.950, tenia 100 habitantes.

Fuente:

Historia de la Montaña del Porma
P. Casiano García (Ávila 1.960)